La pintura de Chus


El Bodegón
separador


Los bodegones de Chus Pérez de Castro “Chus”

El bodegón, en sus distintas figuraciones, tiene tras de sí una extensa nómina de extraordinarios pintores, Brueghel “el viejo”, Durero, George Flegel, Gossaert, Archimboldo… sin olvidarnos de los españoles Sanchez Cotán, Zurbarán, Velázquez, Pereda, etc.

Los tratadistas suelen calificar las “naturalezas muertas” o “bodegones” de acuerdo con su figuración, en flores, frutos, cocinas, escenas venatorias, instrumentos musicales, etc. Existen también las que genéricamente se denominan “vanitas”, en los que aparecen calaveras, y que inicialmente, durante el siglo XV se solían situar en el envés de los retratos, con marcado propósito premonitorio…

Vienen estas disquisiciones a propósito de la estupenda exposición que podemos estos días perteneciente a Chus Pérez de Castro.

  • El Taller de Chus
  • El Taller de Chus

Chus, como pintora se inició dentro de singulares tendencias Naïf.

Más inclinada, sin embargo, a formas de entronque popular, que a ese buscado infantilismo dulzón del “naifismo” actual, tendencia en la que triunfó plenamente, acercándose, en algo, a los cartelones narrativos de los “ciegos de feria”, tan repletos siempre de tremendismos, que ella transforma en grotescas escenas lúdicas y eróticas en ocasiones.

… Se acerca ahora con gran éxito a la pintura de bodegones, cercana en algo a la pintura de Archimboldo y, sobre todo, a la de Abraham Mignon al que acaso no conozca, pero con el que muestra bastantes afinidades, tales como llenar el cuadro con la composición de frutos y flores, y la presencia en muchos casos de ciertos insectos y de pequeños pájaros, preferentemente jilgueros, y que a nuestro gusto resultan los más atractivos de la exposición.

No obstante, sus cuadros presentan una gran variedad de motivos e incluso de tendencias estlísticas y cromáticas… En algunos cuadros el lujo sensual se cifra en la brillantez de algunos cacharros de porcelana equilibradamente distribuidos en la escena.

Pero sin duda la nota más llamativa del conjunto de cuadros que aquí contemplamos, radica en su gran dominio profesional, plenamente visible en los bodegones de frutas y flores, donde, a pesar de su abigarramiento compositivo, la clarificación figurativa resulta definitiva, debido posoblemente a la justeza del dibujo y al sabio empleo del color.

En resumen: una exposición excepcional en su contenido pictórico, y atractiva en su carga figurativa, que, con todo interés, recomendamos a los aficionados a la buena pintura.”
Jesús Villa Pastur

img_1368

El Retrato

separador

“… Esta alucinante composición de rostros extinguidos y lunas abrileñas, de naturaleza salvaje y sepulcral ranciedad. De allí no pasa ni deja pasar nada. Este monólogo mudo, o inmovilidad de todo, contrastando con la veste oreante de ella, o implantación de una criatura viva, o mejor insepulta, en un paisaje funestamente lujurioso, origina en el espectador un sentimiento de incredulidad y de absurdo, evocador de Kafka o Pirandello, y, sobre todo, a una pintora, Chus perez de Castro, nacida en una tierra donde lo sobrenatural y lo cotidiano no acaban de descontaminarse. Donde ya nadie cree en hechizos ni sortilegios nocturnos. Aunque cada cual silencia lo que teme y habla de lo que habla.”

Ramón Faraldo

clases de pintura en Madrid




This is a unique website which will require a more modern browser to work! Please upgrade today!